Autor: Anna Paré Vidal

MUCHO MÁS QUE UNA VITAMINA

La vitamina D es una vitamina liposoluble que difiere de las otras vitaminas en su obtención y comportamiento en el organismo.

En primer lugar, la fuente principal es la síntesis endógena y no la obtenida por la alimentación, y en segundo lugar, su forma activa actúa como una hormona y no como cofactor en reacciones enzimáticas como lo hacen las otras vitaminas.

El 90% de vitamina D se sintetiza en nuestro organismo a partir de su precursor, el 7-dehidrocolesterol, por acción de la radiación solar UVB sobre la piel.  Aproximadamente un 10% se obtiene a partir de la dieta,  siendo los alimentos que más cantidad de vitamina D contienen los pescados grasos como sardinas, caballa, atún, salmón salvaje, y en menor cantidad yema de huevo, queso o derivados lácteos.

Síntesis, obtención y activación de la vitamina D

 

Sin embargo, a pesar de ser España un país con muchas horas de sol, numerosos estudios han demostrado concentraciones séricas de vitamina D especialmente bajas tanto en ancianos como en población joven, en toda la península ibérica (Calatayud, 2009; Groba, 2010; González-Molero, 2011; Mateo-Pascual, 2014).[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

El déficit vitamínico más importante en nuestro país

Según la encuesta ANIBES realizada con más de 2.000 personas, la ingesta media de vitamina D en la población española se estima en 4,4 mcg/día, muy por debajo de las recomendaciones actuales que se encuentran en 15 mcg/día para adultos y 20 mcg/día para mayores de 60 años (Olza, 2017).

Actualmente, más del 40% de los españoles menores de 65 años presenta déficit de vitamina D, porcentaje que supera el 80% en las personas ancianas.

Según el Documento de posición sobre las necesidades y niveles óptimos de vitamina D de la Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM) y sociedades afines, los niveles séricos de 25(OH)D entre 30 y 75 ng/ml son los más fisiológicos y por tanto recomendables.

Concentraciones séricas de 25(OH)D (calcifediol)

ng/ml nmol/L
Deficiencia vitamínica < 20 ng/ml < 50 nmol/L
Insuficiencia vitamínica 20 – 30 ng/ml 50 – 75 nmol/L
Valor recomendable > 30 ng/ml >75 nmol/L
Posible intoxicación > 150 ng/ml > 375 nmo/L

1 ng/ml = 2,5 nmol/L

Vitamina D y sistema inmunológico

La función más conocida de la vitamina D es su actividad sobre el metabolismo del calcio y el mantenimiento de la densidad mineral ósea. Sin embargo en las últimas décadas se ha descubierto que muchos tejidos y órganos de nuestro organismo tienen receptores para la vitamina D y actualmente se conoce que mejora la potencia muscular, disminuye el riesgo de cáncer de colon, mama y próstata, mejora el control de la diabetes, disminuye el riesgo de infecciones y de enfermedades autoinmunes, destacando su papel como antiinflamatoria e inmunomoduladora (Mateo-Pascual, 2014; Bischoff-Ferrari, 2010; Cannell, 2014).

Los bajos niveles de vitamina D se asocian a un incremento de enfermedades infecciosas especialmente respiratorias como la gripe y la neumonía. Por el contrario, unos niveles adecuados de vitamina D están relacionados con una mejora del sistema inmunológico y menos infecciones víricas y bacterianas  (Gunville, 2013; Ginde, 2017; Wimalawansa, 2018).

La vitamina D tiene efecto inmunomodulador sobre los linfocitos T y B y regula la producción de citoquinas en los procesos inflamatorios, estimulando la inmunidad innata y adquirida, y protegiendo de infecciones por bacterias y virus. En situación de deficiencia de vitamina D el sistema inmunológico no funciona de forma eficiente mientras que cuando los niveles de dicha vitamina son suficientes, la respuesta inmunitaria mejora (Sundaram, 2012).

La incidencia de gripe disminuye más de la mitad al aumentar las concentraciones plasmáticas de vitamina D

La capacidad de las células endoteliales de la membrana del tracto respiratorio en poder transformar la forma inactiva de la vitamina D (25-hidroxivitamina D) en su forma activa (1,25-dihidroxivitamina D), ha despertado el interés de los investigadores en el posible papel de la vitamina D en la prevención de enfermedades infecciosas agudas respiratorias.

Actualmente, numerosos estudios muestran que la vitamina D actúa como agente antiinfeccioso frente a resfriados, gripe, bronquitis, neumonía y tuberculosis, y disminuye la severidad de las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas y el asma (Berry, 2011; Zosky, 2011, Wimalawansa, 2018).

Relación inversa entre concentraciones séricas de vitamina D e incidencia de enfermedades como la gripe (Wimalawansa, 2018).

Dos grandes meta-análisis muestran como la vitamina D ayuda a prevenir gripe y resfriados:

En el primero, se analizaron 11 ensayos con más de 5.000 participantes y se encontró que aquellas personas que tomaron un suplemento diario de vitamina D tenían la mitad de riesgo de desarrollar una infección respiratoria del tracto superior (Bergman, 2013).

En el segundo meta-análisis, se analizaron 25 ensayos controlados aleatorizados con más de 11.000 pacientes de 0 a 95 años, de 14 países en 4 continentes. Se encontró que la vitamina D reduce el riesgo de padecer infecciones agudas del tracto respiratorio superior como resfriados, gripe, bronquitis y neumonía. Incluso aquellos pacientes con niveles muy bajos de vitamina D vieron reducido su riesgo cuando tomaron un suplemento de vitamina D comparado con los que no tomaron el suplemento (Martineu, 2017).

Igual que en el primer meta-análisis, los autores concluyeron que la suplementación con vitamina D es segura y eficaz en proteger de las infecciones agudas del tracto respiratorio superior y señalaron que la toma de una dosis diaria fue la más efectiva frente a dosis semanales o mensuales.

También en niños, un reciente estudio comparó diferentes dosis de suplementación con vitamina D y encontró que aquellos que recibieron 1.200 UI diarias tuvieron menor incidencia de gripe que los que tomaron 400 UI al día (Zhou, 2018).

La vitamina D tanto para prevenir como para reducir la duración de la gripe

Menos riesgo de padecer la gripe

Un estudio observacional realizado con casi 200 adultos sanos que no recibieron ningún tipo de suplemento encontró que las personas con menores niveles de vitamina D durante el invierno tenían el doble de riesgo de padecer la gripe comparado con los que tenían niveles más altos (Sabetta, 2010).

Recuperación más rapida

Además, las personas con suficiente vitamina D pueden recuperarse más rápidamente que las personas con deficiencia. Concretamente otro estudio mostró como las personas cuyos niveles estaban por encima de 38 ng/ml se recuperaban en una media de dos días, mientras que las personas con menos de 38 ng/ml necesitaron un promedio de 9 días para recuperarse de la gripe (Sabetta, 2010).

¿Qué dosis de vitamina D tomar?

Cuánta vitamina D tomar es un dato que no se conoce con exactitud y depende del peso corporal, las concentraciones plasmáticas iniciales de cada persona y la estación del año. La dosis debe ajustarse de forma individualizada para poder alcanzar la concentración deseada. Y varios investigadores coinciden en que las concentraciones plasmáticas óptimas de vitamina D para que pueda actuar como agente antiinfeccioso y protector de las enfermedades autoinmunes se encuentran en 40 ng/ml (Sabetta, 2010; Mateo-Pascual, 2014; Gruber, 2018; Wimalawansa; 2018).

Se aconseja una dosis de 1000 hasta 4000 UI al día en función de la deficiencia.

¿qué ocurre si ya estoy vacunado contra la gripe?

La vitamina D mejora la respuesta inmunológica a las vacunas contra la gripe, aumentando la eficacia de la vacuna y actuando como coadyuvante en la protección antigripal. No hay ningún inconveniente en seguir tomando la vitamina D si ya se está vacunado contra la gripe, al contrario, el sistema inmunológico estará mejor preparado ante el posible contacto con el virus.

Anna Paré, graduada en Nutrición Humana y Dietética y licenciada en Farmacia. Actualmente Anna trabaja en consulta privada como dietista-nutricionista, es profesora colaboradora del Master Alimentación en Ejercicio Físico y Deporte de la UOC, es profesora del Postgrado Chef Especialista en Integrative Healthy Cooking del Culinary Institute of Barcelona y es gerente de Nutresalut, donde desarrolla actividades de formación sobre alimentación, nutrición y complementos alimenticios como charlas, cursos, conferencias y jornadas para empresas.

Réferencias

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Berry DJ, Hesketh K, Power C, Hyppönen E. Vitamin D status has a linear association with seasonal infections and lung function in British adults. Br J Nutr. 2011 Nov;106(9):1433-40.

Bischoff-Ferrari H. Health effects of vitamin D. Dermatol Ther. 2010 Jan-Feb;23(1):23-30.

Calatayud M, Jódar E, Sánchez R, Guadalix S, Hawkins F. Prevalence of deficient and insufficient vitamin d levels in a young healthy population. Endocrinol Nutr. 2009 Apr;56(4):164-9.

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Ginde AA, Blatchford P, Breese K, Zarrabi L, Linnerbur SA, Wallace JI, Schwartz RS.

High Dose Monthly Vitamin D for Prevention of Acute Respiratory Infection in Older Long-Term Care Residents: A Randomized Clinical Trial. J Am Geriatr Soc. 2017 Mar;65(3):496-503.

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Groba M, Mirallave A, González E, García S, González E, Santana P et al. Factores relacionados con insuficiencia de vitamina D en estudiantes de Medicina de Gran Canaria. Rev Osteoporos Metab Miner 2010 2;2:11-18.

Gruber-Bzura BM. Vitamin D and inflluenza – Prevention or Therapy? Int J Mol Sci. 2018 Aug 16;19(8).

Gunville CF, Mourani PM, Ginde AA. The role of vitamin D in prevention and treatment of infection. Inflamm Allergy Drug Targets. 2013 Aug;12(4):239-45.

Martineau AR, Jolliffe DA, Hooper RL, Greenberg L, Aloia JF, Bergman P et al. Vitamin D supplementation to prevent acute respiratory tract infections: Systematic review and meta-analysis of individual participant data. BMJ. 2017 Feb 15;356:i6583.

Mateo-Pascual C, Julián-Viñals R, Alarcón-Alarcón T, Castell-Alcalá, MV, Iturzaeta-Sánchez JM, Otero-Piume, A. Déficit de vitamina D en una cohorte de mayores de 65 años: prevalencia y asociación con factores sociodemográficos y de salud. Rev Esp Geriatr Gerontol. 2014 Sep-Oct;49(5):210-6.

Olza J, Aranceta-Bartrina J, González-Gross M, Ortega RM, Serra-Majem, Ll, Varela-Moreiras, G, Gil, A. Ingesta diaria, adecuación de la ingesta y fuentes alimentarias de calcio, fósforo, magnesio y vitamina D en la población española: resultados del estudio científico ANIBES. Nutrients 2017, 9, 168.

Sabetta JR, Depetrillo P, Cipriani RJ, Smardin J, Burns LA, Landry ML. Serum 25-hydroxyvitamin D and the incidence of acute viral respiratory tract infections in healthy adults. PLoS ONE. 2010 Jun 14;5(6):e11088.

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