Autor: Josep Lluís Berdonces (Doctor en Medicina, Diplôme Européen de Phytotherapie et Plantes Medicinales, Université de Montpellier).

La Rhodiola rosea

La Rhodiola rosea es utilizada en primer lugar como antiasténico para reducir la fatiga y mejorar la capacidad física y mental, como estimulante energético, incluido en el vasto concepto de los adaptógenos, al incrementar la resistencia a estresores químicos, biológicos y físicos.

 

TAXONOMÍA

Nombres vernáculos: Roseroot, rosen root, rosewort, mountain rose root, golden root, rodia riza, arctic root, king’s crown, hong jing tian. Sinónimos: Sedum rosea (L.) Scop., Sedum rhodiola DC., Rhodiola arctica Boriss., Rhodiola iremelica Boriss., Rhodiola scopolii Simonk., Sedum scopolii Simonk. Variedades: Rhodiola rosea subsp. arctica, Rhodiola rosea subsp. Sachalinensis, Rhodiola rosea subsp. tachiroi, Rhodiola rosea var. alpina, Rhodiola rosea var. arctica, Rhodiola rosea var. scopolii, Rhodiola rosea var. subalpina. Familia: Crassulaceae.

 

Habitat

Rhodiola es una planta nativa de las regiones árticas, especialmente Alaska, Laponia, Escandinavia, Siberia, Islandia, Rusia, Suecia, y de las zonas alpinas de las montañas europeas de mayor altitud como los Alpes, Pirineos, Cárpatos y Sudetes, creciendo por encima de los 2200 m. Crece especialmente en suelos arenosos y a gran altitud, incluso en las latitudes más septentrionales. Florece en mayo y junio.

 

Descripción

Planta dioica, ocasionalmente hermafrodita (según se describe en Flora Lapponica de Karl Linneus, quien la recogió y clasificó personalmente) surgiendo diversos tallos de su grueso rizoma, el cual es fragante, con aroma que recuerda al de las rosas, y que se hace más patente cuando se corta o se deseca, el tallo es simple. Produce diversos tallos herbáceos, simples, erectos, cilíndricos, esponjosos en su interior, de color verde marino, foliosos, de 5 a 35 cm. de altura.

Las hojas son numerosas, sésiles, ovadas ú oblongas, enteras, excepto en el ápex donde tienen margen serrado, algo imbricadas, glaucas, carnosas, de color verde claro, punteadas en el extremo de tintes purpúreos.

La raíz es grande, gruesa, algo leñosa, dividida por la corona, y cuando está secada recientemente, despide un agradable aroma floral de rosas, de ahí deriva su nombre popular.

Las flores son amarillas, generalmente dioicas, o sea, con flores masculinas y femeninas en distintos pies, numerosas, agrupadas en corimbos. Se ha dicho que son perfectas, pero usualmente estaminíferas en los pies masculinos, y pistilíferas en las femeninas. Los estambres son más largos que la corola. Las anteras tienen tintes azules. En las pistilíferas las anteras están generalmente desarrolladas de manera imperfecta. Los estilos son muy cortos, dirigidos hacia el exterior y permanentes. Usualmente tienen cuatro pétalos.

Las flores femeninas tienen un cáliz y corola más pequeños, rojizos y quebradizos, nectaríferas como las masculinas, pero con cuatro o cinco gérmenes que se transforman en cápsulas al madurar, las cuales contienen numerosas semillas.

 

Historia/etnobotánica

La planta ya era conocida por Dioscórides en el siglo I d.J.C., y también por los antiguos chinos. Los emperadores chinos enviaron expediciones a Siberia para recoger la llamada “raíz dorada” que utilizaban en diversas preparaciones medicinales, muy apreciadas para preparar elixires de longevidad. Sus hojas fueron utilizadas como alimento.

Los habitantes de las islas Feroe, en el Atlántico septentrional, utilizaban las hojas en el tratamiento del escorbuto, y en Groenlandia existe la costumbre de cultivarla en el jardín como complemento alimentario. En los Highlands escoceses, aplicaban una cataplasma de la raíz fresca sobre la frente, en la creencia de que aliviaba el dolor de cabeza, y también como tratamiento de las úlceras tórpidas y malignas. Se comenta que cabras y ovejas consumen habitualmente esta planta, mientras que las vacas y los cerdos rehúsan su consumo.

Los pueblos siberianos utilizaron la raíz de Rhodiola rosea para incrementar la resistencia física, la capacidad de trabajo, la longevidad y para mejorar la resistencia al mal de altura. Rhodiola fue un bien de intercambio comercial entre Siberia y Georgia, donde aún existe la costumbre de obsequiar con un ramillete de esta planta a los prometidos y recién casados para asegurar la fertilidad y en el deseo de engendrar niños sanos y fuertes.

 

Fitoquímica

Glucósidos fenilpropanoides: Denominados genéricamente rosavinas (constituidos especialmente por rosina, rosavina, rosarina, rosiridina…)

Compuestos feniletanólicos: Salidrósido (rhodiolosido o rhodosina), p-tirosol (al cual se le atribuye en gran parte la actividad antioxidante)

Monoterpenos: rosiridol, rosaridina (Avula 2009).

Triterpenos: daucosterol, beta-sitosterol

Flavanoles: rhodiolina, rhodionina, rhodiosina, acetilrhodalgina, tricina, catequinas, proantocianidinas

Ácidos fenólicos: Ácidos clorogénico, hidroxicinámico, gálico

Aceite esencial (0,05%): Se han identificado hasta la fecha 86 compuestos diferentes, especialmente hidrocarburos monoterpénicos (25%), alcoholes monoterpénicos (23%), alcoholes alifáticos (37%), n-Decanol (30%), geraniol (12%) el cual es en gran parte responsable de su fragancia a rosas, y 1,4-p-menthadien-7-ol (5%) (Kurkin 1986).

 

Usos

Utilizado en primer lugar como antiasténico para reducir la fatiga y mejorar la capacidad física y mental. También se utiliza como estimulante energético, incluido en el vasto concepto de los adaptógenos, incrementando la energía sexual, el rendimiento atlético y como inmunoestimulante inespecífico en el tratamiento del resfriado, gripe, catarros virales y faringitis (Khanum 2005).

Rhodiola rosea ha sido clasificada por los investigadores rusos como adaptógeno, al incrementar la resistencia a estresores químicos, biológicos y físicos (Blomkvist 1995).

 

Sistema nervioso

Recomendado en el tratamiento de la depresión leve en dosis de 100-600 mg/día (Darbinyan 2007).

Las dosis bajas y medias tienen efecto netamente estimulante, mientras que las dosis más elevadas tienen efecto sedante y relajante.

Se ha observado que a nivel fisiológico estimula los efectos colinérgicos de nor-epinefrina, dopamina, serotonina y el ácido nicotínico sobre el sistema nervioso central. Incrementa los niveles de precursores del 5-hidroxitriptófano.

La Rhodiola incrementa la capacidad memorística y de aprendizaje, y las capacidades cognitivas relacionadas con el córtex prefrontal (Shevtsov 2003). Esta acción dual de incremento de las funciones cognitivas y de relajamiento emocional potencia de manera rápida las capacidades memorísticas y de aprendizaje y la conservación a largo término de las funciones cerebrales, haciendo de Rhodiola un posible tratamiento complementario de la demencia, debido a la acción primordial del salidrósido (Palmeri 2016).

 

Estrés

Rhodiola es un adaptógeno reconocido por HMPC/EMA (Comité de plantas medicinales europeo/Agencia europea del medicamento) como útil en la gestión del estrés.

La mayoría de productos usados como terapia tienden a incrementar las reservas energéticas o son relajantes, aunque se ha impuesto la terminología de drogas adaptógenas para definir a aquellas que pueden normalizar las funciones orgánicas provocando un estado de resistencia no específica frente al estrés, diferenciándose de la acción de los fármacos tónicos o energéticos (Angelescu 2018).

Los extractos de rodiola normalizan la producción de cortisol inhibiendo los niveles de SAPK plasmáticos (Protein kinasa activada por el estrés), uno de los marcadores metabólicos usados en la valoración física del estrés, aunque también de otras enfermedades como la depresión o la patología autoinmune (Panossian 2013). El estrés prolongado puede ocasionar una alteración mitocondrial con aumento de producción de radicales libres, lo cual produce un daño general del organismo acelerando la apoptosis celular, y la Rhodiola puede ofrecer un efecto beneficioso añadido al actuar también como antioxidante (Zhang 2006).

Un buen producto en la gestión del estrés debería ejercer una acción tanto a nivel físico como psicológico, y diversos estudios han comprobado la eficacia de Rhodiola en ambos casos (Edwards 2012).

 

Tónico / Energético

El efecto estimulante de la Rhodiola no solo se manifiesta sobre el sistema nervioso central (SNC), sino también en convalecencias de infecciones víricas como por ejemplo la gripe (Jeong 2009). La astenia de causa física o psíquica usualmente responde bien a la terapia, aliviando la fatiga, la cefalea, la debilidad y otros síntomas de tipo vegetativo (Petkov 1986).

Los adaptógenos se diferencian de otros estimulantes en su acción frente a esfuerzos musculares exhaustivos (Lee 2009). Con los estimulantes clásicos, el aumento inicial de capacidad física se ve seguido de una disminución posterior de la capacidad de esfuerzo. El uso repetido de estimulantes del sistema nervioso acaba produciendo una depleción de las catecolaminas, disminuyendo los reflejos condicionados (De Bock 2004). En cambio, con extractos de Rhodiola rosea, el aumento inicial de la capacidad de esfuerzo físico se sigue de una reducción menor de la capacidad que en los estimulantes clásicos, de manera que la capacidad física sigue estando por encima de la media. Esta actividad la hace una planta con efecto antidepresivo moderado.

 

Antioxidante

La actividad antioxidante ha sido atribuida especialmente a los componentes fenólicos de Rhodiola rosea. Estudios in vitro nos indican que puede prevenir la acción oxidativa de los radicales libres sobre el tejido cerebral.

 

Sistema endocrino

Los extractos de Rhodiola estimulan la función tiroidea, incrementando el gasto de energía, mejorando la homeostasis, y manteniendo el cerebro, corazón, músculos y otros órganos en una función óptima. Por esta misma razón no se recomienda el uso de Rhodiola en casos de hipertiroidismo.

 

Contraindicaciones / Efectos secundarios

Rhodiola tiene una toxicidad muy baja. En estudios con ratas, la DL50 se calculó en 28.6 ml/kg, aproximadamente 3360 mg/kg. La DL50 para un hombre de 70 kg podría calcularse en 235 g.

Los efectos secundarios son escasos, pero las personas con ansiedad pueden sufrir un aumento de ésta  y de agitación, siendo usualmente suficiente el reducir la dosis. Rhodiola puede estimular la producción de sueños e inducir insomnio, especialmente las primeras semanas de tratamiento. En estos casos, la principal no indicación será el de las personas con ansiedad que están siendo tratadas con benzodiacepinas.

Por éstas y otras razones explicadas anteriormente, no se recomienda su uso en pacientes con hipertiroidismo.

Debido a su acción antidepresiva, no se recomienda en el síndrome bipolar, especialmente en las fases maníacas, aunque también en las fases depresivas al poder inducir un cambio a la fase maníaca.

No hemos encontrado datos clínicos acerca de posibles interacciones, pero por su acción biológica es posible que tenga un efecto potenciador de otros psicoestimulantes. Los pacientes bajo medicación psiquiátrica deberían informar a su médico si desean tomar productos a base de Rhodiola.

 

Dosificación

A partir de la raíz en bruto se puede preparar una agradable tisana de buen sabor, haciendo una decocción de 10 minutos con 1-2 gr. En 150 o 200 cc de agua hirviendo. Este tipo de preparación es menos usual, existiendo en el mercado más preparaciones con galénicas más complejas.

Los extractos se confeccionan generalmente a partir de tinturas o extractos de raíz seca, y se deberían estandarizar tanto en su contenido en rosavinas como en salidrósido. Las rosavinas son el marcador más universalmente aceptado para valorar la calidad de los extractos. La calidad estándar marca un mínimo del 3% de rosavinas y un 0,8% -1% de salidrósidos, y que la proporción existente en estado natural en la raíz sea de 3:1 para ambos compuestos, la que determina la Farmacopea rusa.

Se dosifica a razón de 170 mg/día de extracto de raíz, con un rango de 50-250 mg repartido entre 1 a 5 veces al día. Se recomienda prolongar los tratamientos entre 10 días y 4 meses.

 

Bibliografía

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