Autor: Concepción Marín

La medicina Ayurveda

Dicen en la India que necesitas estudiar y practicar la Medicina Ayurveda al menos durante 12 años hasta que empiezas a comprender la sabiduría que las plantas transmiten. Una medicina tan ancestral como la Medicina Ayurveda, vigente desde hace 5.000 años, tiene mucho por descubrir y todavía no está todo escrito. En la actualidad hay muchas líneas de investigación abiertas en nuevos usos y combinaciones de plantas que se utilizan tradicionalmente en la medicina Ayurveda. Hoy quiero compartir con vosotros mi experiencia en la India aprendiendo sobre las plantas ayurvédicas.

Llegué a la puerta del Hospital “Dr. D. Y. Patil College Of Ayurveda & Research Centre” donde me esperaba el Dr. Abhijeet Shirkande, profesor asociado y experto en fitoterapia Ayurveda. Un hombre joven, con muchas ganas de compartir su sabiduría y adaptarla a Europa. El Ayurveda significa “la ciencia de la vida” y aunque se haya originado en India es aplicable a todos los lugares. En cada región crecen plantas medicinales, sólo basta mirarlos desde el prisma ayurvédico para obtener los máximos beneficios.

“Observa la naturaleza y entenderás la esencia de la vida”

Fuimos al jardín botánico y mientras paseábamos e identificamos las plantas, él mencionó: “Observa la naturaleza y entenderás la esencia de la vida”. Ayurveda es más que una medicina, es una filosofía según la cual la salud es el resultado de la armonía de mente, cuerpo y espíritu.

Los 5 elementos y los 3 doshas

Se basa en que estamos todos formados por los 5 elementos que se combinan entre sí para manifestarse en tres energías o tendencias metabólicas conocidos como “doshas” y que definen nuestras características físicas, fisiológicas y mentales. Sin estos doshas no sería posible el milagro de la vida porque no se producirían los procesos necesarios de movimiento (Vata), transformación o metabolismo (Pitta) y unión (Kapha). Las plantas medicinales, al igual que nosotros, también se rigen por esta teoría de los 5 elementos y los 3 doshas. Podemos llegar a tener un conocimiento mucho más profundo de cada planta, de su mecanismo de acción y desarrollar futuras líneas de investigación basándonos en la predominancia de los doshas y elementos de cada planta y en cómo utilizarlos para armonizar nuestro balance interno.

“Cada vez hay más demanda de plantas adaptógenas”

Me impresiona que, en la India, una sociedad caótica en la que hay ruido, tráfico, estímulos, luces y gente a todas horas y por todos lados, sea el lugar de nacimiento del Ayurveda. De hecho, es muy relevante observar que, a medida que los europeos nos aceleramos y perdemos el Norte, miremos hacia el Este para encontrar la solución.

Las plantas adaptógenas

Cada vez hay más demanda de plantas adaptógenas, que son plantas que incrementan la capacidad de adaptación y supervivencia y permiten recuperar el equilibrio, acorde a las necesidades particulares de cada uno. Adaptógenos conocidos y utilizados en Ayurveda desde la antigüedad son Ashwagandha (Withania somnífera), Shatavari (asparagus racemosus) y Tulsi (Ocimum tenuiflorum).

Lo que tienen en común estas tres plantas es que todas ellas resisten en climas extremos y su capacidad de adaptación y supervivencia es muy alto. Los sabios ayurvédicos de la antigüedad observaron esto y dedujeron que esta energía de supervivencia es la que nos transmite cuando la consumimos; de hecho, estudios recientes así lo demuestran. Ashwagandha disminuye los niveles de cortisol, regula el sueño, es antioxidante, inmunomoduladora y detoxifica el hígado.

El laboratorio de plantas medicinales

Me emocioné al entrar al laboratorio de Fisiología vegetal y darme cuenta que es muy similar al laboratorio en el que hice prácticas en la Universidad de Farmacia en Madrid. Ayurveda no se queda sólo en teorías filosóficas, también incluye prácticas tangibles en el laboratorio donde estudian qué vehículo (forma galénica) es el más idóneo para cada planta en cada situación clínica. Por ejemplo, la raíz del ashwagandha según sus propiedades es astringente, amargo, de potencia caliente y calma los doshas. En los textos clásicos de Ayurveda (referencia charaka samhita) se mencionan varias combinaciones de ashwagandha con distintas formas galénicas (extracto en aceite, en decocción, en polvo, con leche) y se escoge la formulación en función al síntoma que queramos tratar.

“Una conexión energética con la planta”

Mi viaje a India me ha servido para aprender la metodología y el razonamiento ayurvédico y aplicarlo en las situaciones clínicas en Europa. El Dr. Abhijeet ha sido un gran maestro ya que es la perfecta representación de la medicina Ayurveda: su cerebro alberga todo el conocimiento que pueda caber en bases de datos tan conocidas como Pubmed (base de datos de estudios clínicos), y su corazón respira una conexión energética con la planta. Este es el misterio de Ayurveda, conocer la planta, sus cualidades energéticas, deducir sus tendencias metabólicas, comprobarlo científicamente y adaptarlo a cada persona y a cada situación.